Precedentes históricos

Aunque no es sencillo definir una secta, de igual manera, existen tendencias que hacen considerar a estas como tales. Una secta tiene razón de ser cuando existen disidencias importantes que llevan a un grupo a alejarse del núcleo doctrinal fundamental del cristianismo. También hay sectas que nacen separadas, que rompen con todas las bases del protestantismo tradicional o se encuentran alejadas de este. Algunas tienen otros orígenes, igualmente es interesante constatar que se trata de grupos pequeños alejados de una auténtica revelación cristiana. Para ellos lo más importante es lo ético.

Respecto de sus orígenes, se ha podido observar que la acción de las sectas no es un fenómeno actual. En la historia existen parcializaciones y acentuaciones semejantes a las actuales. Aquí se mostrarán algunos grupos históricos principales.

Los docetas

Aparecieron en el siglo I, en Oriente, afirmando que Jesús tenía solo un cuerpo aparente. Muchas sectas de hoy fallan también en torno a Jesús considerándolo Dios y hombre, muerto y resucitado, salvador de los hombres. Es algo que no aceptan.

Ciertos grupos opinan que Jesús fue un extraterrestre, que vino de otro planeta y tuvo poderes especiales. De este modo niegan la realidad de la encarnación para salvación de los hombres. Jesús habría tenido un cuerpo irreal.

Los gnósticos

Racionalizaron demasiado la religión y la acomodaron a la doctrina pagana de su tiempo; así en el siglo II unieron la revelación cristiana con misteriosos principios orientales. Sin embargo, los gnósticos no tienen su origen en religiones orientales, sino que este se encuentra en la gnosis helénica y el platonismo. Es común que las sectas se acomoden a su modo la revelación; algunas falsifican incluso la Biblia,

El gnosticismo cree en la posibilidad de ascender a una esfera divina oculta por medio de los conocimientos de verdades filosóficas o religiosas; solo una minoría selecta puede acceder a ellas. Se trata de una mística secreta acerca de la salvación. Aquí se da una falsa gnosis (el saber).

Los maniqueos

Manes y sus seguidores profesaban el dualismo persa: todo procede de dos principios contrarios, el de la luz (Ormuz) y el de las tinieblas (Ahrirnán). Ellos también defendieron, en el siglo II, la separación del bien representado por Dios y el mal que viene del pecado. Esta dualidad es de igual forma propia de las sectas de hoy

En el dualismo existen dos principios en lucha: bien y mal; espíritu y materia; alma y cuerpo. Según Manes, que nació en Persia en el año 217, estos principios son irreductibles. Las sectas aceptan y practican este tipo de dualismo filosófico-religioso.

El Montanismo

A mediados del siglo II, Montano opinaba que el cristianismo se estaba convirtiendo en algo fácil y mundano y que era necesario volver al cristianismo primitivo. Esta idea alcanzó gran prestigio en Frigia y Asia menor. Condenó acciones como: segundas nupcias, el huir de la persecución, el servicio militar en el ejército imperial, el asistir a los juegos del anfiteatro. Y también predijo el retorno inminente del Mesías.

Esta línea de austeridad y de predicciones está presente en sectas de la actualidad de tipo cristiano: los Testigos de Jehová están en contra del servicio militar juegos y fiestas, por su sistema teocrático de gobierno.

EL milenarismo (de milenio)

Defiende el reinado de mil años de Cristo sobre a Tierra, Hoy existen sectas que también postulan que Cristo reinará, con los elegidos, mil años sobre a Tierra antes del juicio final; ante esto el diablo será impotente. Se basan para creer esto en la lectura fundamentalista del Apocalipsis. Esta ¡dea, que nació en el Siglo les muy fuerte en la actualidad.

Los grupos que pertenecen a las sectas son los elegidos. Ellos defienden que Cristo pronto retomará a a Tierra y ellos serán salvados.

Tendencias semejantes a estas se dieron en Occidente, en la Iglesia Medieval, En el siglo XII existían otros grupos: los cátaros eran un rebote de maniqueísmo. Se interesaban por la austeridad, pureza y pobreza. Menospreciaban a la jerarquía eclesiástica, tenían fuertes penitencias para sobreponerse al mal; a estos también se les llamaban albigenses; eran dualistas.

Las sectas actuales se parecen a estos grupos históricos no solo en forma general, sino en aspectos concretos.

Ante lo expuesto, queda claro que las sectas no surgen por generación espontánea. En el hombre existen tendencias: en la Iglesia y en el mundo se dan defectos. Ante ello el ser humano enfrenta las tendencias y los defectos, y de manera reflexiva, serena y equilibradamente se encamina hacia algún rumbo, ha de orientar sus tendencias e inquietudes o de lo contrario seguirá el camino de las sectas.

Advertisement